En la actualidad todos los traductores quieren tener su propio sitio Web para poder publicar en los sitios de traducción y poder poner en sus tarjetas. Bueno, tener tu propio sitio no tiene por qué ser difícil ni caro.
Primero, tenemos que tener un espacio de hosting, que cuesta entre 5 y 10 dólares por mes (acá no me animo a recomendar ningún servidor en especial porque todos tienen sus pros y contras, cada quien tendrá que evaluar según su caso). Para elegir alguno pueden poner “hosting web” o “hosting web (su país)” en Google y ahí van a encontrar varios, aunque lo mejor es preguntarle a algún conocido para que les recomiende alguno (yo no recomiendo el mío porque no estoy muy conforme con su servicio al cliente).
Segundo, debemos tener un dominio, es decir una dirección que nos llevará al sitio y que nos servirá para poder utilizar una dirección correo más profesional (correo@midominio.com). Hay varias opciones para registrar un dominio, pueden registrar un dominio internacional .com, .net, .biz, .info, etc. por un costo de unos 5/10 dólares anuales en algún sitio tipo GoDaddy o similares, o registrar un .com.ar (quienes estamos en Argentina) de forma gratuita en nic.ar. Muchas veces las empresas de hosting incluyen gratuitamente un dominio .com u ofrecen el servicio de registrar el dominio en el mismo momento de adquirir el hosting.
Tercero, generalmente en los mismos hostings nos permiten instalar desde el panel de control varias aplicaciones en nuestro dominio, como WordPress. Una vez instalado WordPress, podemos entrar a personalizarlo. Dentro de WordPress existe la opción de crear páginas en lugar de entradas. Estas páginas nos pueden dar la flexibilidad para hacer que nuestro sitio parezca más un sitio web que un blog, dejando al blog como sólo una de las páginas dentro del sitio. Además, en la sección “Apariencia” podemos elegir entre muchísimos modelos de plantillas predeterminadas que ya están diseñadas y se aplcian a nuestra página con solo seleccionarlas.
Acá tenemos un ejemplo de unas colegas que han hecho precisamente esto:

(Este sitio es propiedad de Judy y Dagmar Jenner, autoras del libro “The Entrepeneurial Linguist“, que en este momento estoy leyendo y resulta muy útil)
La página se ve muy limpia y bien armada. Nadie se imaginaría que está hecha en WordPress. Se sorprenderían si conocieran cuántas páginas están armadas sobre esta plataforma. El hecho de que sea una plataforma popular, no significa que no tenga un gran potencial.
En resumen, con un poco de tiempo y maña se puede armar un sitio Web decente para promover nuestros servicios de traducción, y sin quedarnos en bancarrota en el intento. Eso sí, en un futuro, cuando las finanzas nos lo permitan, siempre es bueno tener un diseño profesional y original.